Entrenar con el Estómago Vacío: ¿Peligro MORTAL? (Segunda Parte)

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¿Ya leíste la primera parte de este artículo? ¡Si no es así, deberías hacerlo ya! Jeje.

De seguro, la curiosidad te invade: ¿debería hacer ejercicio con el estómago lleno, o vacío? ¿Será peligroso, o adelgazaré y me pondré como la Mujer Marvilla o Superman? ¿Cuál es la instrucción correcta? ?

La que te recomienda Abdominales Verdaderos. O sea, nosotros. Y no tienes que obedecernos, sólo basta con que tomes en cuenta nuestras consideraciones sobre el ejercicio en ayunas.

Verás… entrenar con el estómago vacío NO es malo. Pero tampoco deberías realizar una actividad física que sea INTENSA si no has desayunado antes. Debes comprender que el ejercicio en ayunas (al igual que otros tantos aspectos de la vida) no es un tema de blancos y negros.

¿Cómo debería ser llevado a cabo?

En primer lugar, olvídate de las prisas. Lo de los cinco minutos es un mito. Puedes levantarte de la cama, irte a cepillar, beberte un café (esto sí te lo recomendamos, porque la cafeína favorece la “quema” de grasa corporal) y luego SALIR A CAMINAR.

Antes de que se me olvide, puedes tomar café, agua y té mientras estás en ayunas. Esto no será “procesado” como un alimento para el cuerpo, así que seguirás con el estómago vacío.

Es cierto que si no tienes comida en la pancita tu cuerpo usará la grasita como combustible. ¡SÍ! Pero tampoco debes abusar de esa ventaja. No estarás en un estado óptimo para entrenar, han pasado más de ocho horas desde que ingeriste alimentos.

La estrategia más recomendable es realizar una actividad física muy suave. ¿Y qué es lo más suave? Salir a caminar, como te lo sugerí arriba.

Entrarás en movimiento, empezarás a despedirte de varias calorías y tu mente se irá despertando del letargo. Mientras tanto, tu cuerpo encenderá la hoguera con la grasa que sobra de tu cuerpo. No es un ejercicio exigente, pero tienes la ventaja del ayuno.

En cambio, si inventas una rutina exigente para tu estado de ayuno, es probable que la realices sin problema (No está escrito en piedra que te desmayes, ni vomites, ni te pase nada malo). Pero cuenta con esto: tendrás un HAMBRE VORAZ durante todo el día. Comerás de sobra en el desayuno, en el almuerzo, en la cena… ¡y hasta en las meriendas! Básicamente, consumirás más calorías de las que habrás quemado por la mañana. ?

Así que vamos a mantenernos con lo sano: si quieres hacer ejercicio con el estómago vacío, entonces tu rutina deberá ser suave como una pluma. Nuevamente: una caminata es más que suficiente.

¿Cuántos días a la semana? ¿Cuántas horas debe durar mi paseo?

Jajaja. Cálmate. Caminar es un ejercicio suave… siempre y cuando dure cuarenta minutos o menos. Si excedes esa duración, tu cuerpo interpretará que estás realizando una viaje a pie (y allí dejará de usar tu grasa como combustible, y empezará a quemar tus músculos). Así que tómalo con soda, 30 minutos es suficiente.

Como estamos refiriéndonos a una rutina suave, puedes llevarla a cabo todos los días. Eso sí, cuando regreses a casa, regálate un BUEN DESAYUNO: frutas, cereales integrales, huevos, proteínas.

Ahora te toca a ti

Felicidades, acabas de aprender un buen método para adelgazar. Si sales a caminar en ayunas, quemarás grasita poco a poco. Sin embargo, esta no es la única forma de reducir tu cintura y esculpir tus abdominales verdaderos. Hay varias rutinas de cardio y de abdomen que son más intensas y que pueden proporcionarte mejores resultados. ¡Claro! Esas tienes que llevarlas a cabo después de haber ingerido un buen desayuno y almuerzo.

¿Qué te pareció este artículo? ¿Ya empezaste a caminar en ayunas? ¿Cuáles otros métodos nos recomiendas para adelgazar? Comparte tu opinión, que JUNTOS vamos a moldear nuestros ABDOMINALES VERDADEROS.