Cómo sustituir las gaseosas en tu día a día

Si eres de la personas que beben más vasos de gaseosas al día en lugar de vasos de agua, este artículo es para ti. Las bebidas azucaradas son unas de las principales causas de ganar peso, pues contienen una gran porción del consumo diario de calorías.

No podemos poner en duda la popularidad y el gusto que han tenido las gaseosas a lo largo del tiempo. Pues su gran consumo se debe, principalmente, a la gran campaña promocional que las industrias imponen sobre la sociedad.

Consecuencias del consumo de las bebidas gaseosas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó diversos estudios en los que concluyen que las bebidas azucaradas pueden: aumentar el peso y la grasa abdominal, ayudar a la aparición de enfermedades metabólicas como diabetes e hipertensión, producen afectación severa en los dientes, descalcificación de los huesos, enfermedades en el sistema urinario y probable supresión del sistema inmune.

Ahora bien, como sabemos que para algunos resulta difícil dejar este tipo de hábitos, vamos a presentarte a continuación algunos tips que puedes seguir para sustituir las gaseosas en tu cotidianidad:

  • Tener la voluntad de dejarlas

Establece las verdaderas razones por las cuales has decidido sustituir las gaseosas en tu día a día. Alguna de esas razones podrían ser: reduce el consumo de cafeína y azúcar, limita la carbonatación, limita los edulcorantes artificiales y reduce el consumo de ácido.

  • Encuentra sustitutos pronto

El más recomendable y saludable es el agua. No obstante, a muchas personas les resulta complicado cambiar tan bruscamente de una gaseosa al agua. Por eso, lo mejor es comenzar a sustituirla poco a poco. Otros sustitutos podrían ser el agua saborizada, los jugos naturales, jugos carbonatados, té helado, agua mentolada con limón y agua con stevia.

  • Está siempre atento de reducir tu consumo de gaseosas

Calcula la cantidad de gaseosas que tomabas a la semana y calcula también la cantidad de calorías que consumes al tomar gaseosas. Para muchas personas este tipo de observaciones podrían servir como motivación para cambiar de una vez por todas ese hábito. Plantéate semanalmente comprar cada vez menos gaseosas.

Si hoy has decidido empezar a cambiar tus malos hábitos y es este con el que quieres iniciar, ¡no te detengas! Podrá ser complicado al principio, pero a futuro tu cuerpo te lo agradecerá.

No olvides que los cambios se construyen paulatinamente. Aunque ese cambio no resulte ser lo más placentero del mundo, tú puedes demostrar que eres una persona perseverante. Cree en ti y verás como en un tiempo todo el sacrificio habrá valido la pena.